Una historia de Navidad cuando esta, aun no existía. (Parte IV)
La primera semana de cada mes, preparaban los carruajes para bajar a la Gran Banff y llevar el grano, la leña, el pescado y la carne que previamente habían secado. Más una gran variedad de plantas, frutas, setas, etc. Para venderlas. Y con lo obtenido compraban los víveres que necesitaban. Era un sábado, siete de agosto. Los jóvenes habían manifestado que no querían realizar el viaje, que preferían pasarlo con la abuela E.