Una historia de Navidad cuando esta, aun no existía. (Parte I)

Durante los días más duros del invierno, los más jóvenes y pequeños del poblado pasaban las tardes en casa de la abuela. A Eleonor le encantaba contar historias mientras sus invitados disfrutaban de una humeante taza de esa exquisita infusión que cocina con toda clase de frutos del bosque que recopilaba en verano, los deshidrataba y los conservaba, para consumirlos en invierno.