Días de confinamiento
Los días de encierro se sucedían uno tras otro, un silencio sobrecogedor crecía e invadía aquel espacio que cada vez se hacía más pequeño, la noche se juntaba con el día y se perdía la noción del tiempo…. Mis pies descalzos rozando la tibia madera del suelo, se movían lentamente de manera concéntrica, haciendo que girara sobre mi misma. Me sentía suspendida en el tiempo, en aquel espacio.